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Cindy Durko

                               Cindy Durko    
                               Nombre real:  Ivy Roden
                               Veinticinco años
                               Prostituta.

Cindy Durko es una de las acompañantes con mayor renombre en la ciudad. En sus cortos veinticinco años de edad, y sus cinco años de “carrera” ha logrado ser una de las más caras y solicitadas. Y es que cualquier hombre, sueña con tener a aquella rubia de cuerpo espectacular y rostro hermoso por unas horas gritando su nombre, aún cuando ni si quiera le has dado placer. Sin duda Cindy Durko es alguien inovidable, alguien por el cual pagarías más de docientos dolarés la hora y te encantaría hacerlo.

Sin embargo, ¿qué hay de Ivy Roden? la menuda rubia de cuerpo espectacular y rostro precioso que llega a un pequeño apartamento luego de unos varios turnos en el trabajo y se encuentra sola. No hay nada sobre Ivy, ni siquiera una mirada o cumplido, todo lo arrebata la gran Cindy Durko, una fachada inexistente que se divierte con tener sexo y ser adorada por el genero contrario.

Pero Ivy no quiere ese, Ivy quiere que la vean aún con sus ridiculos y adorables vestidos a flores y la encuentren sexy con ellos puestos. Quiere que la lleven a cenar, y tal vez, luego, si quiere, si el ambiente ayuda, tal vez hacer el amor; para disfrutar, porque quiere y no por obligación o porque es aquello lo que le da de comer. Mas aquello no pasa,  Ivy no atrae hombres como lo hace Cindy. ¿Quien la quiere a ella cuando puede tener una noche con la gran Durko?

Nadie, ni siquiera ella. Y es allí, cuando se encierra en su apartamento con lujozos regalos de algún que otro cliente y llora. Llora mientras meté en su organismo alguna sustancia ajena que le hace olvidar por un rato sus dilemas, o debería hacerlo. Porque ciertamente no lo hace, y solo hace que el odio por si misma se acrecente a pasos enormes.

Solo quiere que la miren, una sola vez, y no vean a Cindy si no a Ivy

posted 1 month ago

Emma Fabray

                            Emma Fabray
                            Diecisiete años
                            Antes del apocalipsis, estudiante.
                            Heterosexual


¿Recuerdas el día que comenzó todo esto?
Claro que lo hiciste, un sabado recién amanecía cuando tu padre te despertó, te dió una chaqueta, una navaja y lo único que dijo era que corrieras, sin mirar atrás sin detenerte por nada, solo debías correr. Jack, tu hermano mayor rápidamente te sacó de casa, apenas cogiendo algo de comida y ropa, ¿tus padres? Tus padres se quedaron.
Nunca preguntaste porque, aunque cuando Jack sueña, siempre murmura algo de tu madre; y aunque no sea dicha en voz alta, sabes que tu madre fue mordida y que tu padre se quedó con ella hasta ser deborado o terminar en uno de ellos.

Hoy, unos meses después que el apocalipsis comenzará, te encuentras manejando armas —aún cuando nunca pudiste ni usar una resortera—  corriendo 24/7 y sobretodo sobreviviendo. Lejos quedo la normal de chica con preocupaciones triviales, aquí no hay tiempo para pensar: si te detienes, eres comida rápida y tu cerebro es algo que no piensas perder.

¿Queda alguien más en el mundo?
No lo sabes, y ciertamente tampoco te importa. Tuviste que dispararle a tu novio, o bueno al cadaver de este en los primero días; realmente has dejado de creer en una cura o salvación. Lo importante es que tu y Jack se mantengan con vida, hasta que alguien decida hacer algo o al menos hasta que puedan.

¿Extrañas?
Claro que sí, aunque todo parezca totalmente lejano no existe un día que no esperes a que Jack se aleje para sollozar un poco. Pero eres fuerte, o estás obligada a serlo y a salir adelante; y a no detenerte.  
Poco queda ya de aquella rubia  con una sonrisa preciosa, y unas ganas tremendas de comerse el mundo, ahora, ruegas porque el mundo no te coma a tí.

posted 1 month ago

Leila Sauniére

                         Leila  Sauniére
                         Diecisiete  años
                         Heterosexual

Muchos sueñan con ir a la universidad, mudarse, ser mayores de edad y comenzar una nueva vida. Sin embargo, Leila espera terminar su vida.
Sí, espera suicidarse o más bien, va a sucidarse. No por un hecho traumatico que la haya marcado, si no, porque simplemente no encaja; el sentimiento de no estar nunca en el momento correcto, y de una vida que no es realmente suya, le hicieron tomar el 31 de diciembre del pasado año la decisión y llevar el plan acabo.
El 31 de diciembre del año corriente, mientras todos brindaban se escusaría de sentirse mal e iría al baño. El alcohol no sería dificil de conseguir aquella noche en casa, y  conseguiría las suficientes pildoras como para que no le practicaran un lavado de estomago si llegaban a encontrarla. Antes de tomarlas, conseguiría sus ariculares y mientras tomaba cada una de las pastillas sonaría Bohemian Rhapsody, para cuando finalmente se sintiera mareada; se recostaría sobre la bañera, con la copa de champagne en su mano derecha y Smells like teen sprit sonando con fuerza en sus auriculares. Una muerte casi poética, casi como quedarse dormida.
Y aún cuando tenía todo planeado, le dió a la vida un año para demostrarle que tal vez, esa si era su vida; para darle una sola razón para no hacerlo. Sin embargo, han pasado ya 350 días del año, y Leila sigue sin encontrar su razón para vivir. Tan solo quedan quince días para que el 31 llegue y por lo tanto, que ella termine con su vida.  Lo cual, ya es un hecho definitivo. Al menos en su punto de vista, está claro que en quince días no va a encontrar algo o alguien que le de una razón para vivir.

posted 1 month ago

Danielle Fersson

          

                          Danielle “Dannie” Fersson

                           Veinticuatro años

                           Heterosexual.

Siempre has sido tan tranquila, tan educada, amable, siempre siguiendo las reglas. Nunca fuiste un problema, ni siquiera un asunto del cual preocuparse, desde pequeña tus padres sabían que podían dejarte sola mientras se encargaban de tu hermano, y sabían que ibas a estar perfecta.

Y así creciste, bajo la sombra de un problematico hermano; no es que lo culpes, de hecho amas muchisimo a Ethan, pero no puedes dejar de reprocharle tanto a él como a tus padres aquello. Ethan siempre se llevaba toda la atención, los regaños, las felicitaciones, las sorpresas de sus padres, y tu Dannie, bueno, tu no dabas problemas como para regañarte, ellos sabían que todo lo hacías bien así que felicitarte no era necesario; tu debías saber eso y lo sabías, sabías que ellos te querían, que estaban orgullosos de tí, pero, ¿qué niña no necesita que se lo digan? ¿qué adolescente no necesita que su madre le rete de vez en cuando?

Todas, sin embargo, aquello no te hizo ir por el camino oscuro y malo de tu hermano, ellos ya tenían bastantes problemas con él. Tan solo te quedaste en casa, aún estás allí; estudiando algo de lo cual hace dos años estabas muy convencida y ahora ni siquiera sabes de que va, aún acatando normas, sin subir demasiado la cabeza. Sin embargo Dannie, necesitas sentir algo, necesitas saber que no eres invisible. Que alguien en el mundo te vea, por quien eres, que sepa que puedes enojarte, hacer las cosas mal y aún así sé quede allí para ayudarte; que te note.

Pero, ¿será que una persona de los siete mil millones existentes en la tierra te verá?

posted 1 month ago

Charlie O’Donell

            

                                    Charlie O’Donell

                                     Diecinueve años

                                      Heterosexual

Una caminata  trinfual por los pasillos, una chaqueta que nadie sabría llevar mejor, una sonrisa perfecta, los suspiros femeninos como soundtrack. ¿Qué más puede pedir un chico de diecinueve años?

Charlie tiene una vida perfecta, aquella que cualquier joven quiere tener cuando cierra sus ojos. Una buena reputación, una novia perfecta, buenas calificaciones, la capitania del equipo de futbol y aún cuando puede llegar alocarse a veces, tiene su encanto natural para hacer siempre lo que quiere. Lo tiene todo, absolutamente todo.

Pero no siempre fue así ¿verdad? Pasaste de no tener nada a tenerlo todo, de no saber lo que era una sola muestra de cariño a ser un pequeño niño adorado; dejaste de llorar para aprender a sonreír. Dejaste de ser solo Charlie para ser el conocido Charlie O’Donell.

Sí cariño, sé tu pequeño secreto. Eres adoptado, el matrimonio O’Donell te eligió cuando tenías ocho y eras un pequeño con aquel cabello oscuro revuelto, enojado con el mundo y aislado del mundo; fueron ellos quienes con cariño te demostraron que el mundo tal vez no era tan malo, y de que no estabas solo. Y desde ese entonces no lo has estado, sin embargo, no eras ningún chiquillo cuando te acojieron en la familia e inevitablemente, tienes recuerdo de aquella oscura etapa de tu vida.

De los maltratos impuestos, del odio proviniente de tus compañeros de Orfanato, y la decepción que te llevabas cada vez que no te sacaban de allí. Y ahí estás, atormentado por recuerdos que no puedes dejar ir.

¿Es por eso que tus ojos azules no terminan de demostrar la felicidad que deberías estar experimentando con tu vida de película?

posted 1 month ago

Tyler Askerth

                                      Tyler Askerth

                                      Veintitres años.

                                       Heterosexual

Tatuajes por todos lados, piercings, apenas otro color en tu closet que no sea negro. Defintivamente Ty, eres el tipo de chico que no quieres que se acerque a tu hija; nunca has jugado a ser el chico bueno, porque siempre ha sido más divertido ser el malo.

Algunos dirían que eres más un emo punk o algo por el estilo, y eso te da igual. Nunca oiste los comentarios de las otras personas, al menos, no de aquellas que no te importan. Eres como eres, punto; no hay necesidad de entiquetarse, no hay necesidad de cortar tu libertad.

Libertad, algo que siempre les has respetado al resto de las personas y esperas que aquel respeto te sea devuelto. Lo que decida hacer x persona es su problema, y lo que tu decidas hacer el tuyo.

Algo desinteresado sí, el mundo podría explotar y él estaría bien con ello, mientras no le afectará directamente. Algo sárcastico, por no decir totalmente, a la vez que llega a ser encantador. Encantadoramente irónico, aunque bastante amable cuando se lo propone.

Creeme el podría decirte que eres una mierda, y tu asentirías con una sonrisa.

posted 1 month ago

Beowulf Jones

                                     

                                   Beowulf Jones

                                     Veinte años

                                     Heterosexual

Ojos oscuros como la noche misma, el elegante porte de un Lord Inglés, la incierta belleza de un extraño ejemplar, el liderazgo de un alfa, la agilidad de un lobo.

Es casi irónico, porque aquello es justamente lo que tu nombre significa; un inteligente y asusto lobo. Casi como si tus padres lo hubieran sabido con anterioridad, como si alguien del futuro les hubiera advertido que su único hijo hombre, iba a convertirse prematuramente en el hombre de la familia, el alfa; quien debería hacerse responsable de sus hermanas y cuidar con dientes, garras y más de ellas.

¿Como fue qué paso? ¿Cuando dejaste de ser un niño rico y mimado para ser un hombre?

Ah sí, cierto. Cuando tu padre consiguió un asesinato a sangre fría para él y tu madre, debido a sus turbios negocios. Negocios de los cuales has intentado mantenerte fuera desde hace seis meses, no necesitas el dinero sucio que hizo que sus vidas cambiaran para mantener a tus hermanas, y tampoco necesitas recibir una bala dejandolas completamente solas. Sin embargo, necesitas el dinero. Lo que tenían ahorrado, rápidamente desapareció, el estado se niega a darle dinero e incluso a dejarlos vivir en lo que era su casa, puesto que es aún una escena del crimen; apenas puedes respirar entre los dos trabajos, y no recuerdas lo que era sentirte de tu edad.

Pero tienes otra salida, la manera perfecta de encontrar dinero fácil, volver a acercarse al nivel de vida que llevaban antes, poder pasar tiempo con tus hermanas y permitirte sentirte de veinte otra vez. Los negocios turbios y negros de papá, y si bien estabas determinado a decir que no, allí estás, ocupando el puesto de él. Pero tu eres más inteligente, tu sabes como trabajar, mantenter la familia feliz, las apariencias en alto y sobretodo como lograr que no te maten ¿no?

posted 2 months ago

Maia Jaén

             

                                          Maia Jaén

                                           Veintitres años

                                           Anda Lucía,España

                                          Se mudó a Londres hace dos años.

Maia siempre ha sido una de esas almas libres que no se atan a nada, de aquellas almas soñadoras y espontaneas. De aquellas que saltan de un tren en movimiento, o que viajan a un país vecino con unos cuantos euros, una mochila a sus hombros con pocas pertenencias y su novio de la mano.

Porque sí, eso fue lo que la rubia hizo cuando no tenía más que veintiun años, sin muchas razones más que la curiosidad y las ganas de comerse el mundo, la llevaron a huir de casa (con una previó aviso mas sin posibilidades de convencerla de quedarse) e irse a Londres. Lo cierto es que los primero tiempos, con su novio, todo era bastante genial; lograron alquilar un pequeño apartamento en el que con suerte entraban ambos, conocer la ciudad e incluso hacer amigos. Mas el dinero empezó a escacearles, lo que los llevó a trabajar en doble turno a ambos, y cuando volvían al apartamento ya no había risas, ni sueños locos, había ocurrido lo que más temían: habían sido deborados por la monotonía. Intentaron arreglarlo, pero aquello no tenía vuelta atrás.

Así que decidieron dejarlo en buenos terminos, si eso existe cuando terminas con alguien claro. Él se volvió a España y ella se quedo allí en Londres, en aquel pequeño apartamento por si sola. Trabajando por unos cuantos dolares, y gastandolos en festivales de música, en fiestas con sus dos amigos allí y cosas así.

Porque en otras palabras, esa es Maia, casi sin un sentido real de la vida. Para ella todo es un ahora o nunca, un vive o muere; donde siempre decide arriesgar, caer, volver a levantarse y hacerlo una segunda vez, porque es divertido. 

posted 2 months ago

Amelia Aldrige

                   Amelia Aldrige

                     Diecinueve años

                         Bisexual 

¿Como describir aquella chica de cabellos cobrizos?

Si nos dejaramos guiar por la primer atención tan solo observandola a lo lejos, podríamos llegar a la conclusión que se trata de alguien dulce, con aquella sonrisa dulce e incluso contagiosa. Y es que aquellos ojos, aquellos holluelos en sus mejillas no pueden hacer más que remarcar aquella suposición. Es cierto, a la distancia sin oír, y sin conocer podemos decir que se trata de un ser totalmente dulce y adorable.

Bueno, no es que Amelia no sea así realmente, mas puede que lo sea de una manera poco convencional, distinto al resto. Y puede que su manera, de hecho no te parezca en lo absoluto adorable, pero creeme que a la menuda chica no le importa ni un poco cuan adorable o no te parezca. De hecho, nada de tí le interesa.
Si fuera por ella el entero universo podría incendiarse, arder en el fuego del infierno y a ella le daría igual. ¿Por qué? Por que ella no es de una manera convencional.

Si fuera por ella, las polleras también podrían arder, al igual que las mentes cerradas, los prejuicios, las iglesias, los imbéciles retrogrados, los homofobicos, los cigarrillos de menta, los lugares libres de humo de tabaco, los códigos de conducta, las normas de una dama ¿por qué? Por que ella no es de una manera convencional.
Tal vez esa, sea la mejor manera de describirla: alguien no convencional, para nada convencional.

Y es tan poco convencional que aquella idea de descripción le encanta, aquello de ser algo casi inexplicable se le hace increíble. Porque algo inexplicable implica misterio, y el misterio siempre conlleva a diversión.
Un alma despreocupada, poco convencional, libre y cambiante como la de Amalia necesita de la diversión para vivir.

posted 3 months ago

                                     

                                          Elias Loghtwell
                                         Diecisiete años
                                         New York, Estados Unidos
                                         Último año de secundaria.

¿Que pasa Cariño? ¿Por qué no sonríes más? Cierto, lo había olvidado, tu vida entera no es más que un desastre, y no es exagerar, de hecho es describir de forma hasta “bonita” lo que te sucede.

Volver a casa resulta un infierno, y lo ha sido desde que tienes memoria. Tu padre golpea a tu madre, y claro está a ti, cada vez que intentas pararle. En el hospital ya te reconocen, tu cantidad de huesos rotos y heridas a coser han hecho que perdieran el registro. Has pasado los diecisiete años de vida de esa forma y ahora que vas a dejarla tienes miedo.

Sabes perfectamente que es el último año que pasaras en la ciudad, en esa casa antes de mudarte a la calle de todas formas; pero eso, significaría dejar a tu madre y te pone los pelos de punta. ¿Que sería capaz de hacer aquel animal si no estuvieras allí en el medio? de solo pensarlo el escalofrío recorre tu espalda, no puedes dejar que pase eso.

Y entonces, allí estas Elias: trabajando a doble turno en una mala tienda de cds, e intentando repetir el año. Sí aún cuando eres totalmente inteligente, te propones repetir tu último año, mientras todo tu circulo social va de fiesta, y se queja por los examenes finales tu haces tu mayor intento por reprobarlo. No quieres perder a tu madre, por tu exclusiva culpa.
¿Denunciar? Si claro, lo intentaste pero tu madre te paro. ¿De que vivirías? ellos ahorran para la universidad, tu para frenar aquella vida de mierda y darle lo que merece a tu madre. Y no, claro que no es lo que deseas hacer a tus diecisiete años pero es lo que debes y nunca dejarías de hacerlo por ser un jodido imbécil e ignorar lo que pasa.

Solo será un año, solo un año Elias.

posted 4 months ago